Cuatro millones de argentinos viven en áreas contaminadas con arsénico
Un estudio revela que cinco provincias del centro y el
norte del país tienen los valores más altos; la exposición a través del consumo
aumenta la posibilidad de padecer enfermedades crónicas o graves
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LA NACION
Martes 20 de diciembre de 2016
Uno de cada 10 argentinos vive en una zona donde el agua
está contaminada con arsénico y su consumo en el tiempo puede causarle
enfermedades, como cáncer, anemia o problemas de la piel. La falta de inversión
en el suministro de agua potable agrava este escenario.
Sólo en la provincia de Buenos Aires, la más poblada del país, hay 31
localidades con niveles por encima de los 10 microgramos por litro (mcg/l) que
aconseja la Organización Mundial de la Salud, de acuerdo con los resultados de
la primera revisión de investigaciones y registros de los últimos 15 años. En
esos documentos, el 87% de las muestras obtenidas en municipios bonaerenses en
ese período superaban los valores seguros para la población.
Nuestro país es uno de los 12 en el mundo con mayor concentración de
arsénico en el agua, según informa el equipo coordinado desde el Instituto de
Efectividad Clínica y Sanitaria (IECS). "Encontramos vacíos importantes en
las investigaciones publicadas sobre el impacto del arsénico en la salud",
afirma.
Foto: LA NACION
En América latina, por lo menos más de una decena de países comparten el
problema, con unos 14 millones de personas en riesgo por la falta de plantas de
tratamiento y distribución de agua segura para el consumo. "Las zonas más
críticas están en la Argentina, Chile y México. Se estima que la población que
vive en áreas con agua contaminada con arsénico en la Argentina alcanza a los
cuatro millones de personas", publica en la revista Science of the Total
Environment el equipo del instituto designado Centro Cochrane Argentina.
La arsenicosis o hidroarsenicismo crónico regional endémico (hacre) es la
intoxicación causada por el consumo de agua con valores superiores a los
recomendados. El 10% de los argentinos viviría expuesto a esa amenaza hídrica
sin color ni sabor.
Un 2,6% de la población ya padece arsenicosis. Reside, principalmente, en el
norte de La Pampa, el este de Tucumán, 31 localidades de la provincia de Buenos
Aires y el sur/sudeste de Córdoba, Santa Fe, Chaco, Santiago del Estero y
Salta, de acuerdo con el análisis de muestras de sangre u orina, el hisopado
bucal o el examen de la piel de habitantes con seis meses o más de residencia
en esas zonas.
Y, de acuerdo con los estudios del agua revisados, las
provincias del noroeste, Cuyo y la llanura chacopampeana concentran los valores
más altos en el agua subterránea. En la provincia de Buenos Aires, 9 de cada 10
muestras de agua de la red pública y los pozos superan los valores seguros
recomendados.
De eso no se habla
Aunque esta información no es un secreto para los responsables de resolver
el problema y mejorar el acceso al agua saludable, "es un tema difícil por
un lado y que se prefiere mantener en secreto. No hay voluntad y nunca la hubo
para solucionarlo", dice Marta Litter, de la Unidad de Actividad Química
del Centro Atómico Constituyentes. "Como con cualquier enfermedad, sin
dudas tiene un impacto en el sistema sanitario. Pero es totalmente evitable. En
eso, soy categórica", sostiene la coautora del estudio.
Hace años que Litter advierte que hay cuatro millones de argentinos en
riesgo de intoxicación. "Siempre digo que la población tiene que estar
informada, que las autoridades deben contactar a médicos o docentes de cada
lugar, personas en las que la población confía, para tomar alguna medida, y que
hay que reforzar el estudio de tecnologías económicas", enumera. Afirma
que "no hubo ni hay" un plan oficial de intervención. "Sólo es
necesario que nos convoquen -insiste-. Lo principal es que las autoridades
suministren agua segura o que instalen algún sistema económico, que antes hay
que probar en cada localidad. Para eso, se necesita voluntad política."
Los estudios locales sobre las enfermedades que puede causar coinciden con
el escenario en la región. Crece el riesgo de desarrollar cáncer de colon/recto,
pulmón, mama, próstata, piel e hígado. Lo mismo sucede con las lesiones
cutáneas, las alteraciones genéticas y el riesgo de muerte fetal y neonatal a
través de la exposición materna.
"La contaminación con arsénico en la Argentina está asociada con un
mayor riesgo de padecer enfermedades crónicas graves, incluido el cáncer, lo
que demuestra que es necesario implementar medidas adecuadas y oportunas",
afirma el equipo dirigido por Ariel Bardach, investigador del Centro Cochrane
Argentino IECS.
Un cuerpo multidisciplinario de gobierno "que enfrente el
problema" desde distintas áreas ayudaría a controlar el problema. El
equipo afirma que "la mayor parte del agua de la corteza terrestre de la
provincia de Buenos Aires supera el límite de 10 mcg/l, con lo que no es apta
para el consumo. Hay concentraciones mayores (más de 50 mcg/l), sobre todo en
el norte de la provincia, como Suipacha, 9 de Julio y Chacabuco".
Agustín Ciapponi, coordinador del Centro Cochrane Argentina-IECS, indica a
través de un comunicado que en Bolívar se detectaron niveles de hasta 100
mcg/l, mientras que en Suipacha, Lobos y Chivilcoy los valores superan los 100
mcg/l. "Hay regiones de Santiago del Estero donde se superan los 1000
mcg/l" dice Ciapponi.
Coincide con Litter en que la población más afectada es la rural, donde
falta información.
"El arsénico es un enemigo invisible porque es un elemento de origen
natural que está en la corteza terrestre", explica Bardach en diálogo con
LA NACION. Eso, según continúa, hace que las aguas subterráneas y superficiales
del planeta estén contaminadas por esa sustancia.
"El desconocimiento sobre este tema es muy grande. La gente no sabe
que, en algunos lugares, el agua que sale al abrir la canilla tiene altas
concentraciones de arsénico", sostiene Bardach.
Cuando la naturaleza puede enfermar
¿Qué es el arsénico?
Un metaloide de origen natural presente en la corteza terrestre. Proviene de
la disolución de minerales, la erosión, la desintegración de rocas y la
deposición atmosférica. Contamina el agua subterránea y también las aguas
superficiales.
¿Cómo ingresa en el cuerpo?
Al tomar agua de pozo en áreas con sedimentos ricos en arsénico. Al comer
alimentos contaminados con agua extraída de esos pozos. Al inhalar el aire en
áreas como las zonas mineras.
¿Qué produce?
Puede producir hidroarsenicismo crónico regional endémico; estrías blancas
en las uñas y verrugas, daños irreversibles en órganos, problemas
gastrointestinales, EPOC, diabetes, bronquitis crónica, neuropatía periférica,
alteraciones de la memoria, entre otros males.
http://www.lanacion.com.ar/1968733-cuatro-millones-de-argentinos-viven-en-areas-contaminadas-con-arsenico
Abstract del articulo original:
Review Article
- Science of The Total
Environment, Volume 538, 15 December 2015, Pages
802-816
- Ariel
Esteban Bardach, Agustin Ciapponi, Natalie
Soto, Martin R. Chaparro, Maria Calderon, Agustina Briatore, Norma
Cadoppi, Roberto Tassara, Marta I. Litter
·
Abstract
Four million people in
Argentina are exposed to arsenic contamination from drinking waters of several
center-northern provinces. A systematic review to examine the geographical
distribution of arsenic-related diseases in Argentina was conducted, searching
electronic databases and gray literature up to November 2013. Key informants
were also contacted. Of the 430 references identified, 47 (mostly
cross-sectional and ecological designs) referred to arsenic concentration in
water and its relationship with the incidence and mortality of cancer,
dermatological diseases and genetic disorders. A high percentage of the water
samples had arsenic concentrations above the WHO threshold value of
10 μg/L, especially in the province of Buenos Aires. The median prevalence
of arsenicosis was 2.6% in exposed areas. The proportion of skin cancer in
patients with arsenicosis reached 88% in case-series from the Buenos Aires
province. We found higher incidence rate ratios per 100 μg/L increment in
inorganic arsenic concentration for colorectal, lung, breast, prostate and skin
cancer, for both genders. Liver and skin cancer mortality risk ratios were
higher in regions with medium/high concentrations than in those with low
concentrations. The relative risk of mortality by skin cancer associated to
arsenic exposure in the province of Buenos Aires ranged from 2.5 to 5.2. In the
north of this province, high levels of arsenic in drinking water were reported;
however, removal interventions were scarcely documented. Arsenic contamination
in Argentina is associated with an increased risk of serious chronic diseases,
including cancer, showing the need for adequate and timely actions.